domingo, 19 de octubre de 2008

Prólogo


En el verano de 2006 esta historia llego a mis oídos, y me pareció peculiar por decirlo de alguna manera, pero creíble (mitologicamente hablando). A la primera persona que se lo conté se quedo encantado con la narración... Al año siguiente la hizo suya y la coloco en el prólogo de una cinta. Yo no dije nada... pero note que al final de la proyección decía: M.C. Con eso cumplió con su parte (...)

Citaría a Platón: Según el, al principio de la creación, los hombres y las mujeres no eran como hoy; había sólo un ser, que era bajo, con un cuerpo y un cuello, pero cuya cabeza tenía dos caras, cada una mirando en una dirección. Era como si dos criaturas estuviesen pegadas por la espalda, con dos sexos opuestos, cuatro piernas, cuatro brazos

Los dioses griegos, sin embargo eran celosos y vieron que una criatura que tenia cuatro brazos trabajaba más, dos caras opuestas estaban siempre vigilantes y no podían ser atacadas a traición, cuatro piernas no exigían tanto esfuerzo para permanecer de pie o andar durante largos períodos. Y lo que era más peligroso: la criatura tenia dos sexos diferentes, no necesitaba a nadie más para seguir reproduciendose en la tierra

Entonces dijo Zeus, el supremo señor de Olimpo: "Tengo un plan para que estos mortales pierdan la fuerza"; y con un rayo, partió a la criatura en dos, y así creó al hombre y la mujer.

Eso aumento mucho la población en el mundo, y al mismo tiempo desorientó y debilitó a los que en él habitaban, porque ahora tenían que buscar su parte perdida. Abrazarla de nuevo y en ese abrazo recuperar la antigua fuerza, la capacidad de evitar la traición, la resistencia de andar largos periodos y soportar al trabajo agotador. A donde ese abrazo donde los dos cuerpos se confunden en uno nuevo; a eso llamamos: Sexo

(...) pero a decir verdad , nosotros esperábamos más. Después de esa tarde de ver el video con la historia de prologo, nos dimos cuenta de algo que estas historias cortas que contábamos entre nosotros valían mucho para que solo sean prólogos...

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