domingo, 12 de octubre de 2008

11 y 6


Confieso que tenia un lío personal con el. Pero no niego en ningún momento que la manera de expresarse es buena, por no decir deliciosa. Después de oír su disco Rey Sol, entre en un pelea con el. Pero mas que pelea entre en un desilusión, pues para pelear se necesitan dos, pero dudo que el estuviera enterado que estábamos peleados.

Eso fue por el año 2002, de ahí solo escuche recopilatorios y mas adelante el Naturaleza Sangre que nunca me engancho y creo que fuimos mucho los que no enganchamos con ese álbum.

Y les voy a contar que paso para pelearnos. Fito siempre fue un artista autentico, versátil y lleno de ideas nuevas en música, es de esos cantantes que al oír sonar, te gusta escucharlo, por sus letras, por el, por lo que transmite. Por esos años donde las cosas no me caminaban bien y andaba de lío en lío, ni Fito pudo ayudarnos a salir del oyó, y eso que el siempre hacia lo necesario para sacarnos de esos rollos.

Sin discos nuevos, sin música nueva, sin novedades de el, solo me quedo dejarlo de lado y dejar sonar sus discos anteriores. Su 11 y 6 y su Vestido y un amor, me engancharon a la vida, me enamore otra vez con esas canciones y la Chiquilla no dejara mentir que esas canciones nos hicieron vivir, por lo menos yo hago confesión de parte que esas dos me llenaron e hicieron que no me ahogara.

Recuerdo muy bien, una noche en la que andábamos caminando por la playa y en nuestras cabezas llegaba el retumbar de ese bolero que oíamos día y noche, un bolero que de nombre ahora no recuerdo pero la tonada si sigue zumbando en mi cabeza. Ahí ella con los pies sobre el agua fría de un verano que recuerdo muy bien, caminaba y reía con la felicidad puesta en los labios. La abrase y mientras tarareábamos ese bolero, ella decía esto es como un 11 y 6. Dentro de mi decía maldito Fito… maldito… la canción era exquisita. Seguíamos moviéndonos al ritmo de eso son, y ella repetía; aca solos somos mas fuertes que el olimpo. Y reía. Reía con la naturalidad e inocencia. No había razón de escondernos esa noche. Por lo menos esa noche. Fue una velada deliciosa. Eso es algo que en mi memoria no se olvida.

El año pasado cuando ni fe tenia de ver el show de Fito en Lima, de golpe de suerte lo vi, toco solo 3 canciones (había una cola de artistas en escena), a piano y con su voz engatuso a todos y quedamos fascinados… yo recuerde esa noche de la playa y mi mente comenzó a viajar en el tiempo y recordé esa noche de mar.

Y ahora hace unas horas Fito volvió a tocarnos, con su repertorio completo con Rodolfo bajo el brazo y otro nuevo disco, aca su piano brindo mas brillo y su show fue mas de 3 canciones, fue un hechizo de música que nos brindo esta noche. Las imágenes que lo acompañaban a su lado cubiertas por un gran telón era un buen complemento a su negro piano de cola. Su Mariposa Technicolor, Ciudad de Pobres Corazones, Circo Beat, Tumbas de Gloria, Es sólo una cuestión de actitud, Un Vestido y Un Amor, Dos en la Ciudad, 11 y 6; estas 4 ultimas rolas son las que hicieron para mi de eso show lo mejor de la noche; cante, grite y vitoree; Aguante Fito… solo que esta noche no hubo Chiquilla que pueda oírlas, pero se que ella donde esta las oyó y se que también las canto.

Con esto me reconcilie con Fito, con su música; con el como cantante y poeta frustrado, y las noche fue puro bla, bla, bla, lloviendo sobre mojada, encantado de volver a oírlo y saber que a través de el recordar los mejores momentos de ese 11 y 6.

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