
Llevaba todas las desgracias cosidas en el bajo de la falda, por eso solo bailaba de noche. Estaba casada cuando la conocí. Una de esas cosas que pasan, según me dijo. No le gustaba la lluvia ni los días soleados, a decir verdad no le gustaba nada. Estaba sentada en la barra y el tiempo corría igual para todos aunque parecía tenerle apego a ella.
Le pregunte si era a mi quien realmente estaba esperando. Dijo "Veamos lo que sabes hacer y; mas vale que no seas una falsa alarma"… solo atine a mostrar un sonrisa. De todas las noches que andaba en ese lugar solo atinaba a tomar una cerveza, mirar a la gente pasear e irme. Listo eso era suficiente para mí. Pero desde que la vi, debo decir que me dejo con curiosidad de gato.
Al tercer día que la vi, me preguntó si notaba como los días se estaban ensañando en ella. Le dije que no. Claro que era mentira lo que respondí, pues no te pones a agitar el agua cuando uno ya está hundido hasta el cuello. Me ponía los ojos de frente. Que dicha la de ella de tener esos ojos de gata, me clavaba esos ojos desde la primera vez que conversamos. Era una puñalada de frente.
Atrás de nosotros estaba una muchacha que ensañó su mirada a nosotros desde que converse con ella la primera vez. De eso no me había percatado, fue ella que me hizo notar la presencia de esta mujer. Dijo; no te asuste, ni salgas corriendo pero si miras detrás de tus hombros te darás cuenta que una mujer te acosa con la mirada desde que conversamos. Le respondí; asustarme porque una mujer me mira. No creo que eso sea suficiente para asustarme, mas bien me debería sentir alagado que una mujer me mire. Ella volvió a sonreír. Es que no sabes quien es que te mira… sabes a pesar de la cara de pillo que tienes no sabes mucho de lo que hay a tu alrededor… eres un nene.
No importaba lo que me había dicho, yo estaba enganchado con ella… y digamos que me comió con sus historias. La cuarta noche que nos vimos apenas se me senté y dijo; Alguien allá arriba se las ha ensañado conmigo y Dios sabe que he hecho lo que se ha podido. Esa frase asusta… pareciera que ese es tu rollo conmigo asustarme y no hablarte mas. No lo se dijo, solo que sabes mi historia es muy gruesa. Sabes lo que es estar con un hombre día y noche y tener solo una hora para ti. Sujeto su bolso y saco un libro, lo coloco encima de la mesa. Pregunto lo has leído. Le dije no. Esta tipa escribe exactamente lo que me paso. Tenía una hija y ella murió cuando aun era niña. Y también se llamaba como el titulo de este libro; Paula.
Desde el primer momento en que converse con ella todos estos días nunca la vi tan triste como cuando me hablo de su hija. Que manera de describir ese dolor que siente de haberla perdido. Siempre paraba cabizbaja con la mente metida en mil líos creo, pero la verdad que esa mujer valía, más de lo que ella creia.

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