domingo, 12 de julio de 2009

Julio Doce


Según como se mire El Doce, tiene diferente significados. En este momento recuerdo el cumpleaños de mi hermano, una noche de risa. Éramos aun unos infantes o como diría nuestra madre unos bebes (aunque ahora con mas años los seguimos siendo) y sentados todos alrededor de la mesa celebrábamos el cumpleaños de mi hermano. Esa tarde no había primos, no había tíos, no había amigos, solo éramos nosotros siete, mis abuelos, mis hermanos, mis papas. Ahí sentados con una torta al medio de la mesa dejamos que nuestros primero recuerdos llenaran la mesa, historia una tras otra de mi abuelo y mi papa nos hacían reír, entre bromas de mi cumpleañero hermano. Ese es un Julio Doce.

Recuerdo que hace 4 o 5 años no podría escribir esto, pues no tenía la convicción de escribir sobre algo que imaginaba, hasta que ahora se me volvió realidad. Unos años atrás marcado en mi calendario esta el 12 de una manera común, para mi doce era significado de buenas cosas, ya les contado del cumpleaños de mi hermanito, de lo bien que la pasábamos en casa, acompañándonos entre nosotros y con la alegría de ver las sonrisas de papá y mamá felices por lo que hacíamos.

Como dice a veces las cosas pasan, pero los recuerdos quedan y hablan siempre;
- No tengo nada mas que pedir. Solo lo de siempre, un abrazo.

Eso me lo pidió un 12, pero se convirtió en un pestañeo de ojos de todos los 21. Una de esas noches me confeso que el día de mi cumpleaños lo espero con muchas ansias. Dice que le parecían largas las horas para vernos con el resto a tomar algún trago y conversar. De ese cumpleaños yo tengo memoria clara. Recuerdo que llego y todos me esperaban en las mesitas (un parque de cemento lleno de mesas de ajedrez). Toda la gente del grupo estaba ahí, 7 personas esperando mi llegada, me sentía mismo estrella de cine. Ese día mi cellphone se había quedado de sin batería y estaba incomunicado de donde los encontraría, y a razón cierta solo fue intuitivo caer por ese lugar que días anteriores me comentaron que se reunirían. Ella me llamo ese día, sin suerte alguna de encontrarme. Todos saludaron efusivamente, algo de vino me salpico en el polo que llevaba que lo malogro, cuando un me faltaban tres personas mas de recibir su saludo; entre ellos faltaba ella. Así que solo fue un beso un palmotazo y un gracias por saludar. No me percate que ella se había molestado por el tan frío recibimiento de mi parte, la verdad que entre tragos y joda entre todos se le veía tan contenta que no me dijo nada.

Días después me llego el reclamo, justo un 12. Me dijo: - A todos los saludaste muy eufóricamente en tu cumpleaños y a mi un beso y gracias; sabes eso me jode.
Atónito ante su respuesta le dije. - Caramba no pensé que te joderia tanto ese detalle.
- Ay!!!... Que tan bien falseó mi cara para que no te dieras cuenta.
- Pos a decir verdad si. Sorry y venga para acá pues.

Dos segundos después la tenia entre mis brazos, en un esplendido silencio... que se rompió un momento después diciendo. - Esto es lo que deseo siempre que nos veamos. - Solo esto pides. -Puedes complementarlo con lo que desees, pero yo deseo esto M, no sabes lo bien que se siente estar amarrada a tus brazos, a solo poder recogerme y resbalarme entre tus manos, esperando que digas lo que sabes... tu crees que falta algo mas.

Era 12 esa vez, solo atine a untar mis labios sobre los de ella. Ya en ese momento solo recordaba lo que les acabo de contar, lo demás la verdad no me intereso o no pretendo recordar, no contare que momentos antes, me molesto que me ignorara, que me contara del tipo que caminaba en la acera del frente, de las tonterías que me saco en cara de la noche de mi cumpleaños. Y es que todo el previo no lo sentí, hasta después unirnos. Ahí me di cuenta que era realmente envidia y celos lo que sentía al verla con otro paseando, y me propuse amarla hasta que se olvide su nombre (de el). De ahí en adelante lo combatí a toda maquina, el tiempo paso y estuve en su top. Le quitaba horas a su sueño, se las adornaba con mis nubes de deseos con sus nuevas alegrías. Las mañanas siguientes no valían nada si no habíamos estado juntos antes. Todo eso pasaba y la felicidad estaba presente, pero como lo deseábamos nosotros eran los veintiuno los días de mayor suerte, los que no se olvidan y es que 21 siempre estará presente por todo lo que paso.

Hoy se cumple otro Julio Doce, es raro que hallamos contado este pasaje, cuando ese doce se convirtió en una trágica llamada de un jueves, una timbrada de teléfono que se repitió tres veces antes de responder, que en la apertura de mi habitación oía al otro lado de la línea decir "... queríamos decírtelo antes que estaba muy enferma para que la veas. (...) ella se murio M tuuu tuuu tuuuu tuuuu

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